La emergencia por el río Cusay volvió a encender las alarmas en la vereda El Botalón, en Tame, donde más de 10 mil habitantes y cerca de 1.500 hectáreas productivas están en riesgo.
Hasta el sector llegó el representante a la Cámara Germán Rozo, quien atendió el llamado de las comunidades del Distrito El Progreso y evidenció la magnitud de la afectación junto a autoridades locales y departamentales.

En la visita participaron el alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos; el secretario de Gobierno departamental, Santiago Díaz; el secretario de Gobierno municipal, José Manuel Hernández; la presidenta de la Asamblea Departamental, Mercedes Rincón, y líderes de la comunidad.
El congresista anunció que acompañará la radicación de un proyecto ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el objetivo de encauzar el río y avanzar en una solución definitiva a una problemática que se prolonga por más de cinco años.
Como medidas inmediatas, el alcalde confirmó que se mantendrá maquinaria amarilla en la zona, mientras que la Gobernación apoyará con 1.500 galones de combustible para las labores de mitigación.
El sector afectado es clave para la economía local, con cultivos de plátano, maracuyá y cacao, hoy amenazados por la creciente del afluente.

