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Idear se rajó en ejercicio de control político en la Asamblea Departamental

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Serios cuestionamientos sobre el funcionamiento que viene cumpliendo el Instituto de Desarrollo de Arauca - IDEAR, en cabeza de su titular Laura Vanessa Sánchez Mantilla, como de sus funcionarios, luego de la reestructuración de más de un año, que no ha arrojado los resultados esperados, se dieron en el seno de la Asamblea Departamental.

 

Se destaca la gallardía que tuvieron para decir las cosas de frente en un comienzo, el diputado Marcos Somoza Campero, como Leyson Botía Amaya y Carlos Alberto Hernández. Más sutiles se mostraron los corporados Hernando Henao Ciro, Miguel Eduardo Parra Walteros, Ferney Tique Vargas y Nasser Antonio Cruz Matus.

La mayoría de diputados se mostraron sorprendidos, ante los pocos resultados que ha tenido para mostrar el Idear, en relación con los préstamos para las diferentes líneas de crédito, cuyo portafolio a la fecha, no cuenta con el tema de vivienda, aduciendo que se debía esperar por el cambio de operador y metodología, que tenía que afrontar el instituto.

Con sorpresa tras pasar varios meses y a fecha de hoy, no se conoce aún cuál será la empresa u operador externo que servirá como intermediario para el préstamo de los recursos, cambiando las reglas de juego, porque una cosa fue la manifestada al comienzo por la gerente de la entidad y otra diferente lo dicha ayer, donde aparecieron situaciones que no quedaron establecidas en el cuestionario planteado por los diputados.

Dentro de los cuestionamientos también estuvo presente el tema de la tasa de interés que va a cobrar el operador, la cual estará por encima al que tiene la banca local. Se reprochó el Comité Financiero que tiene el instituto, sobre todo con relación al crédito educativo, que además de pedir hipoteca, también pide codeudor, una situación que no lo hacen ni los bancos.

El diputado Marcos Somoza Camperos, cuestionó el gasto de nómina que ahora tiene el instituto, teniendo en cuenta que a mayo relacionaron 843 millones de pesos, lo que representa un promedio mensual de más de 200 millones de pesos, sin tener en cuenta los gastos generales y personales que representa en cinco meses, una suma de 1.044 millones de pesos, según el informe presentado ante la Asamblea; lo que quiere decir que el instituto se gasta al año 2.506 millones de pesos, solo en gastos de funcionamiento.

El interrogante de los diputados hacia la titular del instituto descentralizado, fue si la entidad es capaz de sostener la nómina, el capital que se tiene representado en diferentes sectores. Somoza Camperos le solicitó a la funcionaria, replantear el sistema estudiantil, porque como van las cosas, se está acabando con el deseo de los campesinos y del pequeño productor para acceder a estos créditos.

El diputado Somoza Camperos también reveló, que el instituto esperó que se diera la reestructuración para no cumplir con el proyecto de vivienda a los más de cien beneficiarios de la Fundación Mi Futuro Convivienda, una situación que conocía de antemano la misma gerente de la entidad Vanessa Sánchez Mantilla.

La mayoría de diputados coincidieron en señalar que, la presentación del balance de la funcionaria como su equipo de trabajo estuvo cojo, sin conocerse cuánto es el salario de cada uno de los empleados, donde algunos de estos son casi iguales al que  devenga la gerente.

“Una cosa fue lo que se socializó aquí en el proyecto, el 18, 28 y 30 de junio y otra cosa es la realidad que nos presentan hoy en día”, señaló el diputado Marcos Somoza Camperos, al cuestionar la actuación de la titular del Idear.

Las críticas frente a los pocos resultados que ha tenido el Idear también las presentó el diputado Carlos Hernández, quien en un comienzo respaldó la iniciativa para realizar la reestructuración, pero no a costa de entregar la parte social. Hernández mostró su preocupación al indicar que en esa reestructuración se pasó de 17, a más de 30 el número de empleados y cómo sostener esta nómina.

En este sentido, el diputado Hernández dijo sentirse como esa persona que ahora necesita suplicar recurso,s para poder atender los reglones fundamentales que sostienen la rentabilidad del departamento, afrontando las realidades que actualmente atraviesa el departamento. El diputado pidió del Idear, garantías para poder afrontar el cuestionamiento social que se les viene haciendo a los diputados, por este tema de la reestructuración.

El diputado Hernández, cuestionó el tema de los abogados del instituto: algunos de ellos que permanecen allí, proponen negocios fuera de la legalidad y parecieran tener es licencia para atacar y acabar al que quieran, pero no defendiendo la institucionalidad, ni al instituto, mucho menos ayudando a la comunidad.

“El idear se perdió o se está perdiendo y eso nos preocupa... hay que revisarlo; por eso es importante el control al tema de los abogados, desde el 2016 han ingresado tres, el resto están ahí desde hace años”, señaló el diputado Carlos Hernández, quien también se solidarizó con los habitantes del proyecto residencial Mi Futuro Convivienda, proponiendo una mesa de trabajo donde estén todas las partes, a fin de encontrarle solución a esta problemática.

Los cuestionamientos al poco trabajo realizado, también los hizo el diputado Leyson Botía Amaya en relación a los cargos creados por la entidad; esperaba que el Idear se convirtiera en un banco de tercer piso y no de segundo, la intermediación que se dio para otorgar los créditos y que se le dieran a una Cooperativa Multiactiva como ocurre en Santander. Criticó igualmente el trabajo de los abogados, que siguen siendo el cuello de botella que tiene la entidad.

Botía, quien votó negativo a este tema de la reestructuración del Idear, dijo igualmente que con el estudio realizado, lo único logrado fue cambiar las líneas de crédito, donde se acabó con algunas, como la de vivienda. Botía señaló que el Idear aún está en deuda con los diputados en la presentación de la reestructuración que tuvo la entidad.

Con preocupación el diputado vio los gastos excesivos que tiene ahora al entidad, con relación al funcionamiento, que al año supera los más de 2 mil millones de pesos, sin tener al cuenta el costo de arrendamiento de bien inmueble, la compra de los terrenos por 475 millones para la construcción de su sede propia donde no se le ha intervenido ni la primera vez.

A ello se suma que paga al año más de 140 millones de pesos en arriendo, sumados los gastos de vigilancia 140 millones, porque cuando se tenía la sede en el centro solo se pagan 130 millones menos, pues no se necesitaban porque se contaba con la seguridad.


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