La afectada es la comerciante de combustible Rosa Peñaranda; una mujer generosa, quien ingenuamente creyó en la buena intención del Gerente de la Empresa Municipal de Aseo de Arauca – EMAAR, Carlos Mario Restrepo, quien ahora se niega a pagarle una deuda que está por el orden de los $86 millones de pesos.
“La verdad que como araucana me siente atropellada, humillada, ultrajada por un personaje como lo es el ingeniero Carlos Mario Restrepo, gerente de EMAAR. Soy una comerciante de muchos años; he flaqueado muchas veces, pero me he vuelto a levantar con la ayuda de Dios y mi familia”, fue el relato que hizo en su denuncia, la señora Rosa Peñaranda.
Reveló que, la deuda que tiene el gerente de EMAAR por $86 millones der pesos, se debe al suministro de combustible y lubricantes para el funcionamiento de los vehículos de la entidad que representa. “Estos recursos no son míos, son de los bancos y de algunos amigos que han creído en mi buena fe”, argumentó la afectada.
Agregó además «Rosita» Peñaranda, que fue engañada por el señor Carlos Mario Restrepo, ya que él le dijo que le pagaría por medio de una fiduciaria, situación que cumplió por algunos meses pero que luego dejó de hacer. El funcionario terminó saliéndose de casillas, por el hecho de que en el predio de doña Rosa, el cual también tenía arrendado la empresa, quedó una máquinaria tipo pajarita, la que no ha podido sacar porque las llaves la tiene la propietaria del inmueble.
“Yo lo que quiero es que este señor ponga la cara así como vino a decirme que le arrendara y le fiara los lubricantes y combustible, solamente me manda cartas amenazando. Por qué no viene y concilia conmigo y me dice cuándo es que me va a pagar, no estoy pidiendo clemencia, estoy diciendo es que me pague lo que le fie con buena fe, vino con cara de buena gente y ahora muestra el ogro que es”, indicó Rosita Peñaranda, al enviarle el mensaje a Carlos Mario Restrepo Castro, gente de la Empresa EMAAR.

