La comunidad dijo sentirse cansados con lo que viene pasando con tres antros de perdición que desde hace varios meses no les permiten conciliar el sueño en el barrio El Paraiso de la Comuna 3 en el municipio de Arauca.
El sector es casi territorio vedado para las autoridades que no se atreven a ingresar en las horas de la noche y menos en la madrugada que es la hora en que empieza el verdadero desorden de dos billares convertidos en cantina y otro más dedicado al lenocinio donde se venden a las menores de edad, denunció la comunidad.
El sitio está ubicado en la Manzana F del barrio El Paraiso, donde además de las cantinas que perturban el sueño de los residentes que pagan sus impuestos ante el fisco municipal, es un sector dedicado a la venta y consumo de alucinógenos, refugio de los delincuentes y hasta milicianos guerrilleros que andan armados.
Esta denuncia lo dijo una mujer al periodismo de Noticias Caracol de La Voz del Cinaruco, que pidió la reserva de su identidad por temor a represalias y quien fue directamente amenazada con revólver por un maleante en el propio patio de su residencia.
Los residentes dicen sentirse amenazados e intimidados por las denuncias que se puedan hacer de las personas propietarias de estos antros que están en una zona de invasión contigua al caño Baneguero, gozando de los servicios de energía, acueducto y alcantarillado que no pagan un solo peso, donde las empresas titulares de estos servicios están ajenas a la realidad de este sector que se ha dado por invasores y que hoy gozan de estos privilegios que le toca pagar al pueblo.
La misma comunidad indica que la policía cuando llega al sector a poner orden se hace en unos minutos, que cuando se van los propietarios de las cantinas lo que hacen es colocarle más volumen para perturbar la tranquilidad de los residentes.
Los afectados piden acciones contundentes, obligar a las personas de estas cantinas a ponerse en orden, a cumplir con la ley, porque a la fecha no ha habido control de las autoridades donde se han acudido a instancias como la Inspección de Policía, Secretaría de Gobierno Municipal, Personería, Defensoría y Procuraduría y nadie da solución a esta problemática que se está saliendo de control.

