El ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien fue designado por el presidente Gustavo Petro como coordinador del equipo de transición del Gobierno saliente, anunció que el próximo 2 de julio comenzará formalmente el traspaso de poderes con la administración del presidente electo, Abelardo de la Espriella. Esto, tras acordar una primera reunión con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo.
El encuentro, según explicó Ávila, ocurrirá a las 10:00 en Casa de Nariño, donde ambas partes definirán el cronograma de la transición, que será coordinada desde la Presidencia y contará con mesas de trabajo en cada uno de los ministerios.
Ávila también confirmó que el proceso se llevará a cabo bajo lo dispuesto por la ley 951 de 2005, que regula el traspaso de la administración entre gobiernos. En ese sentido, aclaró que el Gobierno Petro no entregará “ni más ni menos información de la que la ley demanda y exige”.
El ministro de Hacienda también confirmó que cada ministro será el responsable de suministrar la información correspondiente a su cartera y a las entidades adscritas.
Además, el funcionario hizo un llamado a que el proceso se desarrolle en un ambiente de respeto y serenidad, recordando que el país atraviesa un momento de alta polarización política tras las elecciones presidenciales.
MinHacienda negó que exista un “cogobierno” durante el empalme
El ministro Germán Ávila hizo énfasis en que el Gobierno de Gustavo Petro ejercerá sus funciones hasta el próximo 6 de agosto. Además, rechazó las versiones sobre un supuesto “cogobierno” durante el periodo de empalme.
“No hay cogobierno en este periodo”, expresó Ávila, al asegurar que cualquier solicitud adicional de información presentada por el equipo entrante será tramitada como un derecho de petición y de acuerdo con los términos previstos por la ley.
“El empalme no es un debate político”, dijo Germán Ávila
Germán Ávila también se pronunció sobre el anuncio del vicepresidente electo José Manuel Restrepo, quien encabezará un equipo designado por De la Espriella sobre la creación de un grupo élite anticorrupción para revisar la gestión del Gobierno saliente.
Al respecto, Ávila sostuvo que el empalme “no es un debate político” ni un escenario para formular acusaciones.
Ávila afirmó que el Gobierno saliente no admitirá “ningún tipo de coacción ni amenaza de investigaciones”, agregando que, si existen sospechas sobre actuaciones de funcionarios del actual Gobierno, estas deberán ser puestas en conocimiento de los organismos de control competentes y no discutirse en las mesas en las que se trabaja el empalme entre los dos gobiernos.

