Wilson Arévalo Hernández fue detenido en Arauquita. Ya se había presentado de forma voluntaria. El hombre que le vendió la camioneta al conductor del carro bomba que dejó 21 cadetes muertos en la Escuela de la Policía General Santander es, según las autoridades, «testaferro del Frente de Guerra Oriental del Eln».
Wilson Arévalo Hernández, quien el mismo 17 de enero, día del atentado terrorista en Bogotá, declaró en Arauca que el conductor del carro bomba, José Aldemar Rojas, le había hecho una oferta por el Nissan modelo 93 a finales del 2017 cuando lo vio parqueado a la entrada de su quesera en la vereda La Primavera, de Arauquita, habría incluso traído el vehículo a Bogotá en noviembre pasado.
Sin embargo, en su declaración aseguró que no había vuelto a ver a Rojas después de que le vendió el vehículo que luego convirtieron en carro bomba.
Según informes de inteligencia, Arévalo empleaba «los vehículos de las empresas productoras de lácteos para el transporte de material de guerra y de intendencia dirigido a las estructuras armadas y urbanas del Eln en los departamentos de Arauca, Casanare, Boyacá, Vichada y Bogotá».
El 20 de enero pasado, se informó que una vez el nombre salió a relucir en la hoja de vida del carro que estalló con 80 kilos de pentolita en la Escuela General Santander.
Tal como se reveló al Diario El Tiempo, Arévalo fue la persona que llevó por última vez la vieja Nissan Patrol a revisión técnico-mecánica, en Saravena, Arauca. Las pesquisas judiciales permitieron, además, establecer que fue este ganadero quien le vendió el carro a José Aldemar Rojas Rodríguez, alias Kiko Mocho, el terrorista que lo estrelló cargado de explosivos contra la academia policial.
Tras su declaración, el hombre regresó a su vivienda con el compromiso de presentarte otra vez ante las autoridades si el curso de la investigación requería de nuevo su testimonio, según conoció la Unidad Investigativa de este diario.
Lo que trascendió hasta ese momento es que Arévalo Hernández, quien no registra antecedentes vigentes, negó cualquier tipo de relación con el Eln y descartó vínculos distintos a los de la negociación del carro con los dos integrantes de esa guerrilla. El empresario manifestó que le vendió a Rojas por 25 millones de pesos la Nissan Patrol con un blindaje 2.5. Según explicó, la venta se efectuó de manera casual a finales de 2017; cuando Rojas indagó quién era el dueño del carro, modelo 93, le ofreció adquirirlo.
Sobre su trámite en las revisiones técnico-mecánicas del vehículo, Arévalo explicó que se debió a que hubo dilaciones en el pago del carro. Hubo un desembolso inicial de 10 millones de pesos y luego a través de un tercero le hicieron llegar el dinero restante.
Madre denuncia ‘falso positivo’ judicial
La madre de Arévalo, Fátima Hernández, relató que su hijo fue sacado abruptamente de la vivida en La Primavera, zona rural del municipio fronterizo de Arauquita, hacia las 3:00 a.m. de este miércoles.
La madre del hombre asegura que Wilson Arévalo Hernández se presentó voluntariamente ante la Fiscalía General de la Nación y sostiene que le quieren hacer un ‘falso positivo’. La mujer denunció que en el operativo de las autoridades se llevaron seis millones de pesos en efectivo, celulares y algunas joyas.
Desde el fin de semana, fuerzas especiales de la Policía y el Ejército Nacional mantienen una ofensiva en el casco urbano y rural de los municipios de Saravena y Arauquita, fronterizos con el estado Apure venezolano en el departamento de Arauca.
JUSTICIA, UNIDAD INVESTIGATIVA Y NACIÓN

