El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella advirtió que los principales grupos armados ilegales aumentaron su número de integrantes y, en algunos casos, ampliaron significativamente su presencia territorial durante los últimos cuatro años, mientras se deterioraban capacidades operacionales de la Fuerza Pública.
Según el diagnóstico presentado por el Ministerio de Defensa, el Clan del Golfo pasó de aproximadamente 5.500 integrantes en 2022 a 10.000 en 2025 y amplió su presencia de 145 municipios a cerca de 310. El documento atribuye estas cifras a información de la Fundación Ideas para la Paz.
El informe del Gobierno entrante señala además que el ELN pasó de cerca de 5.800 integrantes en 2022 a 6.800, mientras que el Estado Mayor Central pasó de aproximadamente 3.500 a 4.500 integrantes.
El Ministerio de Defensa también recoge cifras de la Defensoría del Pueblo según las cuales el reclutamiento de menores pasó de 151 a 386 casos, mientras el confinamiento aumentó de 62.380 a 128.825 personas. El documento agrega que durante el cuatrienio murieron aproximadamente 737 líderes sociales y que los ataques contra infraestructura y bienes civiles aumentaron de 70 en 2022 a 160 en 2025.
El balance, firmado por el ministro de Defensa Jorge Eduardo Mora López, sostiene que este crecimiento de los grupos ilegales ocurrió en un periodo de deterioro de las capacidades de la Fuerza Pública y plantea como uno de los principales retos del nuevo Gobierno recuperar la capacidad operacional y fortalecer la presencia efectiva del Estado en los territorios.

