Preocupante se torna la situación de cinco presidentes de Juntas de Acción Comunal adscritos al área rural del municipio de Arauca, debido a las amenazas que continuan recibiendo por el trabajo que realizan en sus comunidades.
Los sectores donde trabajan están ubicados a escasos kilómetros del casco urbano de Arauca, como son Clarinetero, El Caracol, Feliciano, Monserrate y Pénjamo en las goteras de Arauca.
Manifiestan que se sienten sin respaldo y a la deriva; lo afirman cinco líderes comunales del área rural de Arauca que fueron amenazados por la insurgencia. Dicen que de la oficina de la Defensoría del Pueblo los envían para la Unidad de Víctimas y los tienen como pelota de ping pong, citándolos en diferentes horarios pero sin solución, temiendo por sus vidas y las de sus seres queridos.
Una de las personas afectadas dijo que están cansados de esperar una atención merecida, teniendo en cuenta que lo que está en riesgo son sus vidas, pero parece que de nada ha servido el apoyo buscado; denunció que las respuestas que han obtenido es que ellos no son víctimas, sino unos pobres y con decirles que la contratación se venció en abril no los escuchan ni los atienden como debe ser.
Manifiestan que temen por sus vidas y la de sus seres queridos, porque las amenazas han sido reiterativas; los entes de control ya conocen estos cinco casos de líderes comunales que claman una ayuda cuanto antes por parte de las autoridades.
En el municipio de Arauca son 105 los presidentes de Juntas de Acción Comunal, integrados en ASIJUNTAS, asociación que respalda los procesos organizados en las comunas y corregimientos de la localidad, y que a través de un comunicado enviado a los entes de control y medios de comunicación, rechaza y hacen un llamado a las autoridades para que se preste atención a la difícil situación que tienen sus cinco compañeros del área rural.

