Con un umbral cercano a los 23.500 votos, el partido deberá duplicar su votación legislativa de 2022 si quiere volver a la Cámara de Representantes por el departamento.
A poco más de un año de las elecciones al Congreso de la República, el Centro Democrático enfrenta en Arauca uno de los escenarios más exigentes de su historia electoral. Las proyecciones indican que, para marzo de 2026, el umbral para acceder a una de las dos curules a la Cámara de Representantes rondaría los 23.500 votos, una cifra que pone al partido contra las cuerdas si se tiene en cuenta su desempeño reciente en elecciones legislativas.
En los comicios de Congreso de 2022, el Centro Democrático logró 10.949 votos en Arauca, un resultado que lo dejó lejos de la disputa por curul y evidenció las limitaciones de su estructura electoral en contiendas de lista. Sin embargo, un año después, en las elecciones a la Gobernación de 2023, el partido mostró un comportamiento distinto al alcanzar 40.853 votos, demostrando que cuenta con una base electoral significativa cuando compite con candidaturas uninominales fuertes.
Un umbral alto y solo dos curules
De acuerdo con proyecciones basadas en datos de la Registraduría Nacional, el censo electoral de Arauca para 2026 se ubicaría alrededor de los 217.000 ciudadanos habilitados para votar. Con una participación estimada cercana al 48 %, se proyectan unos 104.000 votos depositados, de los cuales cerca de 93.900 serían válidos.
Al estar en juego solo dos curules, el cociente electoral se situaría en aproximadamente 46.937 votos, lo que fija el umbral —equivalente al 50 % del cociente— en cerca de 23.468 votos, es decir, alrededor de 23.500. Incluso en escenarios de participación baja, el umbral difícilmente bajaría de los 22.000 votos.
¿Alcanza el Centro Democrático?
El desafío para el partido es claro: debe duplicar, como mínimo, su votación legislativa de 2022 para entrar en la disputa real por una curul. Sin un crecimiento sustancial, el resultado sería similar al de las pasadas elecciones al Congreso, quedando por fuera de la asignación de escaños.
El escenario más optimista para el Centro Democrático pasa por lograr una transferencia efectiva del voto obtenido en la Gobernación de 2023 hacia la lista a la Cámara. Si el partido consigue capitalizar entre el 55 % y el 60 % de esos 40.853 votos, podría ubicarse en el rango de 23.000 a 24.000 sufragios, justo en el límite del umbral proyectado.
No obstante, este escenario depende de varios factores: la postulación de un candidato de alto arrastre, la unidad interna, una campaña territorial sólida y la capacidad de evitar la dispersión del voto de derecha y oposición en el departamento.
Un panorama de alta exigencia
En conclusión, el Centro Democrático sí tiene una posibilidad matemática de regresar a la Cámara de Representantes por Arauca en 2026, pero se trata de una opción ajustada y de alto riesgo político. Sin una estrategia excepcional y un liderazgo fuerte que logre traducir el respaldo obtenido en 2023 en votos legislativos, el partido difícilmente superará un umbral que, esta vez, se perfila como el principal obstáculo en su camino al Congreso.

