Un grave escándalo sacude al departamento de Arauca luego de que la Fiscalía General de la Nación señalara al coronel del Ejército Nacional Carlos Didier Pérez Amorocho de presuntamente haber recibido dinero del ELN a cambio de entregar información reservada y reducir la presión militar contra estructuras de ese grupo armado.
De acuerdo con la investigación, los hechos que comprometen al oficial se remontan a 2020, cuando se desempeñaba como comandante de un batallón con jurisdicción en Puerto Jordán, jurisdicción de Arauquita.
Según los elementos materiales probatorios presentados por la Fiscalía, durante ese periodo el entonces comandante habría recibido un primer pago de $15 millones para favorecer al Frente de Guerra Oriental del ELN y disminuir la ofensiva de las Fuerzas Militares en la zona.
El señalamiento adquiere especial relevancia para Arauca por tratarse de una zona donde el ELN mantiene una histórica presencia armada y donde las operaciones militares han sido determinantes para enfrentar a las estructuras ilegales que operan en el departamento.
De Arauca a Nariño: una presunta red de colaboración
La investigación de la Fiscalía señala que los presuntos vínculos del oficial con organizaciones armadas no habrían terminado en Arauca.
En julio de 2025, Pérez Amorocho asumió el mando de una unidad élite con presencia en varios municipios de Nariño, Cauca y Valle del Cauca. Entre enero y mayo de 2026, presuntamente habría establecido contactos con integrantes del Bloque Alfonso Cano de la Segunda Marquetalia.
Según la Fiscalía, en este nuevo escenario el coronel habría acordado recibir $30 millones semanales a cambio de suministrar información sobre los movimientos de la Fuerza Pública y facilitar actividades relacionadas con el transporte de drogas, armas, municiones y dinero.
La investigación también señala que durante una operación militar realizada en Nariño, en abril de 2026, el oficial presuntamente habría impedido el avance de las tropas hacia un punto determinado, situación que habría permitido que integrantes de una estructura armada escaparan en lanchas rápidas.
El caso vuelve la mirada hacia Arauca
El caso genera especial preocupación en Arauca porque, según la Fiscalía, el presunto entramado de colaboración con el ELN habría comenzado precisamente cuando el oficial ejercía funciones de mando en Puerto Jordán, Arauquita.
La revelación abre interrogantes sobre las operaciones militares adelantadas en esa zona durante el periodo en el que el oficial estuvo al frente de la unidad y sobre la eventual información que pudo haber sido entregada a estructuras del Frente de Guerra Oriental.
La Fiscalía continúa con la investigación para establecer el alcance de las actuaciones atribuidas al coronel y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Por ahora, se trata de señalamientos sustentados en los elementos materiales probatorios recopilados por la Fiscalía, y será la justicia la encargada de determinar si el oficial incurrió efectivamente en los delitos que se investigan.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la penetración de estructuras armadas ilegales en escenarios institucionales y el impacto que una eventual filtración de información militar podría tener sobre las operaciones de seguridad en Arauca, uno de los departamentos históricamente más golpeados por la presencia del ELN.

