La tensión política en Arauca escaló en las últimas horas tras un fuerte cruce de declaraciones entre diputados de la Asamblea Departamental y el alcalde de la capital, Juan Quenza, en medio de cuestionamientos a su gestión y al manejo de temas clave como la salud.
La presidenta de la Asamblea, Mercedes Rincón, arremetió contra el mandatario al señalar que su gobierno “se queda en redes sociales” y no responde a las necesidades del territorio. En ese contexto, lanzó un llamado directo a moderar el discurso institucional y evitar profundizar la confrontación.
La diputada pidió al alcalde “no incendiar más el departamento” y fue enfática en advertir que no le corresponde intervenir en decisiones como la designación de la gerencia del Hospital San Vicente de Arauca, tema que ha generado controversia en los últimos días.
El cruce de posiciones se produjo tras una invitación a la Unidad Administrativa Especial de Salud de Arauca, escenario en el que se evidenciaron diferencias frente al alcance de las competencias de la administración municipal en asuntos del sector salud.
A las críticas se sumó el diputado de Cambio Radical, Dumar Sebastián Sánchez, quien cuestionó la gestión del alcalde y lo acusó de utilizar a la Asamblea y al gobierno departamental como “caballitos de batalla” frente a lo que calificó como falta de resultados en la administración local.
Sánchez también elevó el tono del debate al referirse a un proyecto de acuerdo impulsado por la Alcaldía para la creación de una empresa de servicios públicos mixta. Según el asambleísta, la iniciativa podría afectar la transparencia en la contratación pública. El proyecto, sin embargo, fue retirado poco después de iniciado su debate.
El intercambio de señalamientos deja en evidencia una creciente fractura política entre la Asamblea y la Alcaldía de Arauca, en un momento clave para la gobernabilidad local. Hasta el momento, la administración municipal no ha emitido una respuesta oficial frente a estos cuestionamientos.

