Habitantes de municipios del Piedemonte Llanero sentaron su voz de protesta y malestar por las acciones implementadas en los últimos meses por las agrupaciones armadas ilegales que se han empeñado en dejar consignas en las paredes de las viviendas alusivas a la guerrilla de las Farc y del ELN.
Las localidades más afectadas con estas acciones delincuenciales son los municipios de Saravena, Fortul, Arauquita y el centro poblado de La Esmeralda, donde ayer amanecieron las consignas a la agrupación armada ilegal de las Farc, que no respetaron ni tan siquiera el Seminario San José Obrero, que hace parte de la Diócesis de Arauca, situación que igualmente se presentó contra la parroquia en la población de Panamá de Arauca, denunció la comunidad.
La población araucana, vive intimidada por las acciones beligerantes impartidas por los insurgentes, al punto que no se atreven a denunciar y quitar las consignas por las represalias que puedan implementar los milicianos en cada una de las cabeceras municipales, con el agravante que podrían quitarles la vida, como ocurrió en años anteriores en el municipio de Saravena.
La insurgencia nuevamente implementó ayer acciones contra el transporte inter departamental, al obligar a un conductor de la empresa Los Libertadores a atravesar el bus en el eje vial entre Tame y Fortul, interrumpiendo en tránsito vehicular por varias horas.
Caída la tarde de ayer, el automotor fue retirado por personal del Ejército Nacional, quien entregó el automotor al conductor, dando vía libre a los vehículos que estaban represados.
La arremetida de los actores armados, la cerraron anoche con el hostigamiento a la estación de policía en caserío de Betoyes, en jurisdicción del municipio de Tame.
Una granada de fragmentación fue lanzada contra el personal apostado en una de las garitas de vigilancia, que no logró causar daño alguno, ni en las instalaciones como en el personal que prestaba seguridad.

