Hay malestar e inconformismo de la comunidad del municipio fronterizo de Arauquita por la invasión del espacio público que se viene dando en una parte del sector del mirador u obra de defensa del río Arauca en el barrio San Martín de la vía que conduce al municipio de Saravena.
La comunidad ha denunciado al periodismo de Noticias Caracol de La Voz del Cinaruco que este tramo importante del municipio de Arauquita, convertido en un atractivo turístico porque desde allí se observa al majestuoso río Arauca viene siendo ocupado por unas personas que ven el sitio un espacio propicio para improvisar cantinas, consumo de alcohol al aire libre y hasta sitios para la instalación de actividades recreacionales que podría llevar a ocasionar accidentes.
La tubería que fueron destinadas como defensa o precaución para que las personas no caigan al río Arauca, fueron violentadas y manipuladas, colocándole unas tablas que sirven como barras o mesas para colocar el licor o las botellas de los consumidores que frecuentan este espacio que fue convertido para prestar un servicio diurno y nocturno, que muy posiblemente desconoce la administración municipal y que carecería de los permisos para su funcionamiento.
Denuncian las personas que dieron a conocer esta irregularidad en este bien del Estado, de la administración municipal, que en este mismo sitio fueron dispuestos unos carros que funcionan como un bar móvil, que cumple un recorrido por el sector. Adicionalmente carritos para niños que representan un peligro para las familias, para la administración porque se corre el riesgo que podrían caer en un descuido al mismo río Arauca.
Argumentan en señalar los denunciantes, que a futuro esta invasión del espacio público por estos avivados comerciantes, se le podría convertir en un verdadero problema jurídico para la administración municipal cuando se adelante una acción de desalojo, cobrándole a la administración algún tipo de indemnización.
Hasta el momento no se conoce si la administración del alcalde Renson de Jesús Martínez Prada, otorgó algún tipo de permiso para el funcionamiento de este tipo de establecimiento que terminó interviniendo la infraestructura de esta obra de defensa del río Arauca.
Lo cierto de todo esto, es que la comunidad arauquiteña está pidiendo a los ciudadanos y la misma administración sentido de pertenencia frente a lo público. Se denuncia que el parque principal ha acabado la silletería, las luminarias de la fuente ha sido deteriorada y dañado, incluso está completamente taponada. El parque ahora está convertido en una plaza de mercado, donde se han instalado todo tipo de venta, desde comidas rápidas, venta de verduras, sorteo de rifas e invadido de los indígenas, los que continuamente registran riñas callejeras, donde no se tiene el control de la administración como las autoridades policiales que no le dan aplicabilidad al nuevo Código de Policía.

