Una nueva acción violenta implementaron los actores armados en el departamento de Arauca, que se suma a la cadena de asesinatos registrados el pasado fin de semana que cobró la vida de dos personas en zona rural de los municipios araucanos de Fortul y Saravena.
Promediando las 2:20 minutos de la tarde, campesinos del sector de la vereda Palmarito, denunciaron haber escuchado varios disparos en las aproximaciones al Santuario Mariano Diocesano de la Negrita del Piedemonte y la Sabana.
Tras verificar la situación, fue hallado al lugar de acceso a este sector religioso el cuerpo de un hombre de aproximadamente 25 años de edad, quien vestía una sudadera roja con franjas de color naranja a los costados, una franela negra y unas botas pantaneras negras.
De la víctima de quien no se ha establecido su identidad se informó que recibió varios impactos con arma de fuego a la altura de la cabeza, como otros en la espalda. Una característica visible del cuerpo del occiso es un tatuaje que tiene en el brazo derecho con una inscripción que dice “Rocky”.
Fue el Inspector de Policía del municipio de Fortul, quien se encargó de las diligencias del levantamiento del cuerpo de la víctima, quien posteriormente fue trasladado por personal de una funeraria hasta la morgue de Medina Legal y Ciencias Forenses en el municipio de Saravena, ubicada en las instalaciones del Hospital del Sarare.
La cifra de personas civil relacionados por el conflicto, que tienen como responsables a las guerrillas del Eln y las Farc ya suman más de 106 las víctimas, según los registros y el monitoreo que realizan las instituciones y las autoridades.
Noticias Caracol de La Voz del Cinaruco establece que de esas 106 víctimas relacionadas en lo corrido de este año 2019, 91 corresponden a la población civil, 10 son de la fuerza pública (Ejército –Policía Nacional).
De estos mismos homicidios, 21 han sido de ciudadanía venezolana, representando un 25% de migrantes en transición por el departamento de Arauca. Las estadísticas también revelan que en confrontación armada con las fuerzas del Estado han muerto cinco subversivos; mientras que 4 militares y un civil han resultado víctimas por minas antipersonales.
En los últimos meses, las guerrillas como forma de intimidación y causar terror en la población civil viene dejando carteles en los cuerpos de las víctimas catalogándolos de informantes del Estado, por el solo hecho de que la población no tengan acercamientos con las tropas del Ejército Nacional que han llegado a zonas que históricamente eran de dominio de las guerrillas del Eln y las Farc.

