Oficialmente le llegó el fin a la ´Paz total’ del gobierno de Gustavo Petro, pues el presidente Abelardo De La Espriella terminó oficialmente la participación en los procesos de diálogo, espacios sociojurídicos y mecanismos de ubicación heredados de la administración anterior.
Ellos los procesos de paz con las bandas de Medellín, el Valle de Aburrá, Buenaventura y las de Quibdó. También esta semana terminó formalmente con las disidencias de alias “Calarcá”, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Además, revocó la designación de los representantes del Gobierno Nacional en la mesas de diálogo con el Clan del Golfo y con el Ejercito de Liberación Nacional a través del decreto 391.
Por medio de la resolución ejecutiva 406 expedida este 11 de septiembre, el gobierno de Abelardo de la Espriella dio por terminada la mesa de diálogo de paz con el Ejército de Liberación Nacional.
Robo de la ‘Paz Total’
El presidente De la Espriella denunció que en la administración anterior, erogaron $7000 millones “por ayudar a una farsa paz”.
Durante el cuatrienio anterior se erogaron estos recursos en honorarios de voceros, representantes y negociadores, mientras las organizaciones criminales se fortalecían, desafiaban al Estado y seguían golpeando a los colombianos y a nuestra Fuerza Pública.
Algunos negociadores fueron pagados a Parmenio Cuellar, Álvaro Jiménez, Feliciano Valencia y Gloria Cecilia Quiceno, según dijo el presidente.
El mandatario señaló que esto se acabó, porque en este gobierno: “los criminales no tendrán estatus político, contemplaciones ni impunidad”.
“La paz verdadera se construye con seguridad, autoridad y justicia, no arrodillando al Estado ante los criminales”, dijo.

