La Federación abrió investigación por los hechos de violencia ocurridos en Chapín Bello, pero advirtió que no permitirá que conductas individuales sean utilizadas para “estigmatizar” al coleo y cuestionó el enfoque mediático del alcalde Juan Alfredo Quenza.
La polémica por los hechos de violencia registrados durante recientes eventos de coleo en la manga Chapín Bello escaló este martes a un nuevo nivel. La Federación Colombiana de Coleo respondió públicamente al alcalde de Arauca, Juan Alfredo Quenza Ramos, y manifestó su desacuerdo con sus declaraciones y con la decisión de suspender nuevos eventos de esta disciplina en el escenario.
La organización fue contundente al señalar que las actuaciones de un grupo reducido de personas no pueden convertirse en una condena contra todo el deporte del coleo, ni afectar a cientos de deportistas, familias, clubes, jueces, empresarios y aficionados.
Al mismo tiempo, la Federación anunció la apertura de una investigación disciplinaria para establecer qué ocurrió durante los enfrentamientos registrados en Chapín Bello y determinar las responsabilidades individuales que correspondan.
Pero el pronunciamiento también elevó el tono frente al mandatario local. La Federación cuestionó que las declaraciones del alcalde hayan adquirido, según sostuvo, “un carácter marcadamente mediático”, más orientado a generar impacto y reacción pública que a construir soluciones institucionales frente a los problemas de seguridad.
El organismo recordó que el alcalde, como primera autoridad municipal, tiene la responsabilidad de proteger la cultura, las tradiciones y la identidad llanera, y le pidió canalizar su preocupación mediante mecanismos institucionales en lugar de realizar pronunciamientos que, a su juicio, pueden terminar estigmatizando a toda la comunidad del coleo.
La Federación también defendió el peso cultural y económico de esta actividad y pidió rigor jurídico frente a las interpretaciones sobre el futuro del coleo y las decisiones de la Corte Constitucional.
Finalmente, lanzó una propuesta para superar la confrontación: una mesa de trabajo con la Alcaldía, Gobernación, Fuerza Pública y organismos de gestión del riesgo para establecer protocolos de seguridad y evaluar las condiciones para una eventual reactivación de los eventos en Chapín Bello.
La disputa ya no se limita a las riñas ocurridas en la manga: ahora enfrenta directamente a la máxima organización del coleo en Colombia con la Alcaldía de Arauca.

