Desde su escandalosa fuga en el 2009, alias «pablito» ha liderado el fortalecimiento del Eln.
Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, un guerrillero de 44 años que en el 2009 protagonizó una escandalosa fuga de la cárcel de Arauca, aparece hoy como la ficha clave en la violencia guerrillera que en los últimos dos meses ha dejado 29 militares muertos.
Su nombre de guerra es ‘Pablito’ y es la ficha más importante del Eln en esa zona de frontera. Su centro de operaciones está al otro lado del río Arauca, en El Amparo, un empobrecido pueblo venezolano que por décadas ha sufrido las secuelas del conflicto y del narcotráfico en Colombia.
Su fuga, en la que la corrupción oficial jugó un papel determinante,coincidió con el fortalecimiento de los ‘elenos’ en un departamento que fue clave para su poderío en los 80 y del que fueron desplazados por las Farc a finales de los 90.
En los ataques de este año, especialmente en el del pasado fin de semana en Tame, que dejó 14 militares muertos por una casa bomba activada al paso de una patrulla, las dos guerrillas actuaron conjuntamente. El comandante del Ejército, general Juan Pablo Rodríguez, aseguró que el ataque fue perpetrado por la columna móvil ‘Alfonso Castellanos’ de las Farc “con apoyo del Eln”.
Fuentes de inteligencia señalan que esta acción mostraría que los comunicados conjuntos del Comando Central del Eln y del secretariado de las Farc sobre el fin de las diferencias entre los dos grupos, que se han saldado a sangre y fuego por más de una década en Arauca, están pasando de las declaraciones a los hechos.
En Arauca, sin embargo, no creen mucho en esa alianza. Más de 300 muertos de lado y lado en los últimos años, incluso en poblaciones fronterizas venezolanas, siguen pesando.
Recientes informes reservados dicen que el objetivo de ‘Pablito’ es “la retoma del poder” de hace años a través del cobro de ‘vacunas’, de asesinatos selectivos y del “hurto de cocaína a su contraparte, las Farc”. Aunque en Arauca hay pocos cultivos de coca (no más de un centenar de hectáreas, según la medición de la ONU para el 2012), el tráfico de cocaína que sale de los laboratorios de Meta y Guaviare hacia territorio venezolano es intenso.
La recompensa de 1.700 millones de pesos que hay sobre su cabeza hasta ahora no ha funcionado. Y aunque organismos colombianos lo han tenido localizado, a través del cruce de sus comunicaciones, en puntos específicos del otro lado de la frontera, no ha sido posible coordinar una operación conjunta con Venezuela. En septiembre del año pasado, ‘Pablito’ hizo su último pronunciamiento público: en un video aseguró que no estaba en Venezuela y anunció una supuesta “voluntad de paz”.
“La paz no se hace en medio de un baño de sangre. Las guerrillas se ufanan de estar buscando la paz, pero están dejando un río de sangre en Arauca. Pido a las ONG que se pronuncien”, cuestionó Luis Emilio Tovar, el alcalde de Arauca.
El último ataque en alianza
La guerrilla de las Farc atacó al Ejército en Jurisdicción de Tame (Arauca) hace ocho días, hecho que dejó un saldo de 14 militares muertos, los cuales hacían parte de un contingente de 30 que acababa de llegar a la zona de Flor Amarillo. Según las informaciones entregadas por el Ejército, la guerrilla habría puesto explosivos en los alrededores de la casa en la cual el personal había descansado. Las cargas fueron activadas por los guerrilleros y apoyadas con ráfagas de fusil y el lanzamiento de cilindros bomba, considerados armas no convencionales.
REDACCIÓN JUSTICIA ELTIEMPO.COM

