Dos hechos insólitos marcarían la eventual candidatura del periodista Miguel Matus Alvarado al Senado de la Republica. El primero, su cercanía y conocimiento de los líderes del grupo guerrillero de las Farc y en segundo lugar, lograr conseguir la bendición del Expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuando éste nunca ha ocupado un cargo público y su experiencia y conocimiento del departamento, es nula.
Si bien es cierto que Uribe quiere gente joven que participe en sus listas al Congreso, no podría estar más equivocado; no porque su candidato esté cuestionado como político, sino precisamente todo lo contrario, porque nadie lo conoce y porque sencillamente no ha hecho ningún mérito en la región, para que merezca tan importante distinción; más aun, cuando en su alocada aspiración, contaría con el respaldo político de su tío el Gobernador.
Matus Alvarado fue enviado por Caracol Radio como su corresponsal permanente en los diálogos de paz con las Farc en la Habana – Cuba. Allí conoció y se mostró cercano a la cúpula de esa organización. Al decir de muchos, fue un factor fundamental, por sus contactos, lograr el respaldo político de importantes sectores allegados a esa guerrilla, para que su tío fuera el actual Gobernador de Arauca.
Su posición privilegiada de periodista y asesor de cabecera del Gobernador Ricardo Alvarado, lo ha llevado incluso a la Zona Veredal de Arauca y a moverse sin ningún apuro por toda la región, muchas veces en helicópteros, aviones y vehículos oficiales, sin tener contrato alguno con la administración departamental.
Aun así, este joven es un perfecto desconocido para el común de la gente. Ahora pretender aspirar al Senado por el Centro Democrático, es una desfachatez; es un insulto a los uribistas que se sienten maltratados y perseguidos por el actual gobierno regional. Arauca no necesita mesías de este tipo, lo que se necesita es gente que conozca y le duela la región; que viva y se sienta orgullosa de esta tierra llanera; que combata la corrupción y no que viva de ella.

