El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acusó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, de haber ordenado una supuesta incursión de guerrilleros colombianos en territorio ecuatoriano.
Este señalamiento ocurre en medio de una escalada de tensiones entre ambos mandatarios y una guerra comercial que desde este primero de mayo establecerá aranceles del 100 %.
“Varias fuentes nos han informado de una incursión por la frontera norte de guerrilleros colombianos, impulsada por el Gobierno de Petro”, dice Noboa en sus redes sociales.
La publicación del mandatario ecuatoriano se alínea con sus señalamientos previos en los que asegura que Colombia no está haciendo lo suficiente para evitar que las organizaciones criminales y la cocaína producida en ese país llegue a Ecuador.
Ante estas acusaciones, Noboa inició la guerra comercial con Colombia.
“Presidente Petro, dedíquese a mejorar la vida de su gente en vez de querer exportar problemas a países vecinos”, agregó el mandatario ecuatoriano, en cuya comunicación no ofreció detalles del punto en el que supuestamente se produjo la incursión de guerrilleros que menciona.
Crisis de seguridad en Ecuador
Dada la crisis de seguridad que vive el Ecuador, nueve provincias y cuatro municipios del país vivirán 15 días de toque de queda nocturno (desde el 3 de mayo).
Esta es la segunda vez en el año que el presidente Daniel Noboa decide aplicar esta restricción de movilidad entre las 11PM y las 5AM hora local porque, aunque según el Gobierno ha tenido buenos resultados, la violencia persiste y los grupos criminales han adaptado sus estrategias para seguir operando, según el decreto con el que el mandatario oficializó la medida.
Ecuador, un mapa en rojo
El primer toque de queda, que fue entre el 15 y 30 de marzo, se aplicó en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, fronteriza con Perú; pero esta nueva medida, que estará vigente entre el 3 y 18 de mayo, se amplió a Santa Elena, Pichincha, Manabí, Sucumbíos y Esmeraldas, fronterizas con Colombia.
Estos territorios, donde se encuentran Quito y Guayaquil, las dos mayores ciudades del país, concentran el 90 % de la violencia y el 86,70 % de la delincuencia que registra el país, de acuerdo a informes oficiales citados en el decreto.
La restricción también regirá en los municipios de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
El Gobierno asegura que los grupos criminales “redireccionaron sus actividades” a zonas que no estaban cubiertas por el primer toque de queda, por lo que “no existió una neutralización estructural sino un desplazamiento geográfico” de los crímenes.
Manos extranjeras en suelo ecuatoriano
Las organizaciones ecuatorianas se enfrentan principalmente por el control de las rutas del narcotráfico, pero en las provincias de Esmeraldas y Sucumbíos, ubicadas en la frontera norte, y esa disputa se extiende a grupos colombianos, como los Comandos de la Frontera, una disidencia de la extinta guerrilla de las FARC.
En la zona de la Amazonía, los Comandos de la Frontera “controlan la producción droga y su salida desde Colombia hacia Ecuador” y mantiene enfrentamientos con grupos como Los Águilas.
Ecuador cerró 2025 con un récord de 9.269 homicidios y registró 2.086 asesinatos en el primer trimestre de 2026. De acuerdo a las autoridades, la violencia es provocada por disputas entre líderes de las mismas bandas que quieren afianzar su poder o por enfrentamientos entre grupos rivales.
En Guayaquil, la ciudad más poblada del país, hay al menos nueve grupos que se disputan la ciudad y son considerados como una “amenaza crítica para la seguridad nacional”.
En otras partes, como en Manabí, El Oro o Quito, la capital del país, alianzas temporales entre grupos pequeños y Los Choneros, el más antiguo del país, o Los Lobos, el más grande actualmente, ha provocado también un alza de extorsiones y hechos violentos.

