Comunidades campesinas e indígenas del municipio de Saravena solicitaron la intervención urgente de las autoridades nacionales, departamentales y municipales ante el riesgo inminente que representa la dinámica erosiva del río Bojabá, la cual, según advierten, podría desencadenar una emergencia ambiental y humanitaria de gran magnitud.
La solicitud fue dirigida a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Presidencia de la República, la Gobernación de Arauca, la Alcaldía de Saravena y Corporinoquia, mediante un documento suscrito por el Resguardo Indígena Valles del Sol, en representación de comunidades indígenas y campesinas de los distritos 1 y 8 del municipio.
De acuerdo con el documento, el río Bojabá presenta un acelerado proceso de socavación lateral y erosión regresiva que avanza hacia una reserva montañosa, considerada la única barrera natural que actualmente evita su conexión con la quebrada La Pava. Las comunidades advierten que, de materializarse este escenario, se modificaría el comportamiento hidrológico de la cuenca, con consecuencias ambientales, sociales y económicas de carácter irreversible.
La preocupación también se centra en la posible existencia de un represamiento natural en la parte alta del río, situación que, de colapsar, podría generar avenidas torrenciales o crecientes súbitas con graves afectaciones para las poblaciones ubicadas aguas abajo. Entre los sectores que podrían verse comprometidos se mencionan varias veredas, resguardos indígenas, la Institución Educativa Indígena U’wa Tutukana Sinaiaka y barrios del casco urbano de Saravena, como 4 de Diciembre, La Unión, La Esperanza, Cofavi, Hospital, UNAP, Unidad Renal y San Luis.
El documento señala que el pasado 15 de julio se realizó una visita técnica con participación de la Alcaldía de Saravena, la Defensa Civil Colombiana, concejales y líderes indígenas y campesinos, durante la cual se constató que el proceso erosivo ha eliminado prácticamente el barranco natural que contenía el cauce del río, permitiendo que la corriente impacte directamente una zona de reserva montañosa que ya presenta procesos de inundación y erosión activa.
Asimismo, las comunidades manifestaron que un sobrevuelo efectuado el 22 de julio por autoridades de gestión del riesgo no habría cubierto los puntos críticos identificados por los habitantes del territorio, razón por la cual solicitaron la realización de un nuevo reconocimiento aéreo especializado con el acompañamiento de las comunidades conocedoras de la zona.
Entre las principales peticiones formuladas a las autoridades se encuentran la declaratoria de atención prioritaria de la situación, la ejecución de una evaluación técnica integral, la verificación de posibles represamientos, la construcción de obras de mitigación como enrocados de emergencia, la realización de estudios hidrológicos, hidráulicos, geológicos y geotécnicos, la conformación de una mesa técnica permanente y el diseño de un plan integral para intervenir los puntos críticos de los ríos Bojabá y Arauca.
Finalmente, las comunidades hicieron un llamado a las entidades competentes para adoptar medidas preventivas que eviten una tragedia de mayores proporciones, al considerar que el riesgo actual compromete la seguridad de miles de habitantes de Saravena y de los pueblos indígenas asentados en la zona de influencia del río Bojabá.


