Habitantes de la urbanización Villa del Prado, en el centro poblado de Panamá, jurisdicción del municipio de Arauquita, decidieron cerrar un establecimiento que venía operando como matadero, ante lo que calificaron como condiciones deplorables y falta de control sanitario.
Según la comunidad, el sitio funcionaba de manera clandestina y no cumplía con las normas mínimas de salubridad e higiene, representando un riesgo para la salud pública. En este lugar, aseguraron, se sacrificaban semanalmente más de 20 reses, cuya carne era distribuida a más de 20 comunidades a través de al menos 8 puntos de expendio en el centro poblado.

Los residentes manifestaron su inconformidad frente al abandono institucional y exigieron la intervención de la Alcaldía de Arauquita y la Gobernación de Arauca para atender la problemática.
Finalmente, hicieron un llamado urgente a las autoridades para instalar una mesa de diálogo que permita establecer soluciones de fondo, garantizando un espacio legal, digno y con condiciones sanitarias adecuadas para el sacrificio y comercialización de carne en la zona.

