En abril de 2025, un canal saudí reportó una noticia que no tuvo mayor relevancia en Latinoamérica: alrededor de 400 comandantes de Hezbolá salieron del Líbano rumbo a Sudamérica, siendo Brasil, Venezuela, Ecuador y Colombia sus principales destinos.
Y es que esta migración de líderes del grupo armado se dio, según informes, porque no tienen dónde esconderse en el Líbano. Ahora, se mueven hacia donde llevan décadas construyendo su infraestructura criminal.
Según un exanalista del FBI, Maicao, La Guajira, es el punto en el que las redes vinculadas al punto lavan dinero a través de negocios fachada.
En informes aparecen los nombres de dos colombianos, un colombo-libanés, y Diego Marín Buitrago, conocido como ‘Papá Pitufo’, señalado de ser el coordinador logístico de envíos hacia Beirut.
Este sistema tuvo su eje en Venezuela, aunque con la caída de Nicolás Maduro se le dio un duro golpe a la base de Hezbolá en Sudamérica.

