Ante un juez penal municipal con función de control de garantías de Bogotá, Harol Zuluaga Arroyabe, alias Plumilla, y Gerson Hernández Flórez aceptaron los cargos que les imputó la Fiscalía General de la Nación, en medio de la investigación por el hallazgo de un depósito clandestino de fabricación de explosivos en una vivienda del barrio Charalá, en la localidad de Usme, en el sur de la ciudad.
En el operativo en el que participó la DEA, el Gaula del Ejército y la Policía Nacional, se encontraron elementos bélicos y planos artesanales de las guarniciones militares que, al parecer, serían objeto de los ataques.
“Estas personas fueron capturadas durante una diligencia de allanamiento y registro adelantada por integrantes de la Policía Nacional, el Gaula del Ejército Nacional y la Agencia Federal Estadounidense (DEA), en una vivienda ubicada en el sector de Charalá, en la localidad de Usme, en el sur de la ciudad”, señaló la Fiscalía.
También se hallaron 897 cartuchos, un lanzagranadas, 100 iniciadores de cartuchos, un revólver, dos escopetas, cuerpos de granadas de 60 mm, cerca de un kilo de pólvora negra e insumos químicos para mezclas explosivas.
“De acuerdo con la investigación, al parecer, estas personas estarían entregando elementos explosivos artesanales a grupos ilegales para la ejecución de acciones criminales en diferentes zonas del país”, detalló la Fiscalía.
Por estos hechos, una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata de Usaquén, de la Seccional Bogotá, le imputó los delitos de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones; y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las fuerzas armadas o explosivos.
Los procesados aceptaron los cargos “de manera libre y voluntaria”.
El juez que presidió las audiencias impuso una medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.

