Lo ocurrido el pasado viernes con el incidente en la que un soldado regular termina de manera accidental dejando a todo un departamento sin el servicio de energía nos pone a pensar, que esta región del país no se merece esta suerte, con tanta riqueza y una clase dirigente corrupta, que se ha robado los recursos para intereses propios y de algunos contratistas. Ningún gobierno ha tenido una visión futurista para llevar al departamento de Arauca a esa región próspera que todos queremos.
Y es que han sido, miles de millones de pesos, que ha manejo el gobierno departamental y algunos municipios que se benefician con el giro de recursos provenientes de la explotación petrolera en los campos de Caño Limón y Caricare y el departamento de Arauca continúa siendo miserable, cada vez hay más pobreza, más desigualdad por la falta de una dirigencia política seria y responsable con el departamento y sus habitantes.
Es increíble que a estas alturas de la vida y con tantos recursos de regalías, el departamento de Arauca no cuente con una línea eléctrica de respaldo desde Casanare, incluso Apure, como la teníamos antes, para que situaciones como la vivida el pasado viernes no se vuelvan a repetir. Todos, absolutamente todos los gobiernos se han comprometido junto a los honorables congresistas y diputados a gestionar este propósito, pero se han quedado ahí, en promesas, incluso en el papel de los mandatarios por casi tres décadas.
Pero es aún más triste, que además de no tener energía, tampoco tengamos agua, una situación que la viven los demás municipios del departamento de Arauca cuando se presentan situaciones como estas. Por qué, porque nunca ha habido gobiernos serios y responsables que piensen en el bienestar de la comunidad. A estas alturas de la vida, ningún gobierno ha pensado ni tan siquiera en adoptar planes de contingencia para en lo posible mitigar la emergencia en caso de la falta de energía.
Las peores humillaciones del pueblo araucano nos las llevamos cuando la guerrilla nos dinamitaron en repetitivas oportunidades las torres de energía, incluso hasta la misma subestación de energía en Arauca, quedando sin el servicio por casi un mes, y sin embargo, los mandatarios no aprendieron la lección.
En el papel se han quedado iniciativas de proyectos de electrificadoras, hidroeléctricas, planes alternos de intercambio de energía con Venezuela por Arauca, Arauquita, Saravena, ni qué decir con Casanare y hasta Vichada, pero ninguna ha prosperado, no ha habido interés de ningún gobierno, que por falta de plata, por una financiación del gobierno nacional, pero la pregunta?, cuántos recursos de regalías ha manejo la gobernación de Arauca y la alcaldía para gastos innecesarios y para enriquecer a unos cuántos?.
Como se dice. En vez de avanzar, estamos retrocediendo en todo. La corrupción y el desgreño administrativo de la clase dirigente nos están llevando al caos. Las cifras hablan por sí solas, desempleo, inseguridad, asesinatos, abigeato, secuestro, extorsión, robos, la economía por el piso y de paso el cierre de la frontera. No se ve generación de empleo. No hay en el departamento de Arauca una sola empresa que genere ni tan siquiera 200 empleos directos, en este campo también los anuncios de los gobiernos han quedado en promesas.
Ni qué decir de las obras que le darían empuje y desarrollo a la región han quedado a medias o convertidas en elefantes blancos como símbolo a la bonanza petrolera, al despilfarro, la corrupción. Para citar unos ejemplos el parque de Los Libertadores en Tame, cuyos recursos se los robaron; la planta de alimentos en el municipio de Saravena, donde se invirtieron 10 mil millones de pesos, hoy está desbalijada y nunca operó; los trapiches para los productores de caña y paneleros en Arauquita; la vía Cravo Norte, que figura pavimentada, pero en el papel; la vía al corregimiento El Caracol, la nueva Plaza de Ferias, la de la Planta de Tratamiento de Agua Potable en el municipio de Arauca, el problema de las inundaciones en los municipios de Piedemonte y sabana, un reclamo que lo hacen los campesinos cada año cuando llega la temporada de lluvia y cuyas necesidades no tienen oídos en las administraciones. Estas son algunos de los ejemplos más palpables del desgreño administrativo de los gobiernos de turno que no han tenido sentido de pertenencia con el departamento.
Este es un panorama a simple vista de lo que ocurre en Arauca. La pregunta es, será que los araucanos nos merecemos esta suerte?. No más improvisaciones, no más obras inconclusas, lo que necesitamos es atender a nuestros productores los campesinos, ganaderos, generar empleo, nuestra vocación es el campo y hacia ese horizonte es al que debemos orientar el barco que está a punto de hundirse por las malas actuaciones de nuestra clase dirigente.

