Las autoridades de policía en Arauca se sorprendieron con la modalidad utilizada por Uriel Cardozo Yáñez, quien fingía estar secuestrado en Arauca en poder de un grupo paramilitar, con el cual le exigía a la familia la suma de 15 millones de pesos para su liberación.
El comandante del departamento de policía Arauca, coronel Wilson Bravo Cárdenas, dijo que Cardozo Yáñez, de 41 años de edad, oriundo de Neiva, Huila, de unión libre y estudios primarios, residenciado en el barrio 20 de Julio del Villavicencio Meta, fue capturado por unidades del GAULA de la Policía en inmediaciones de del barrio Córdoba de la capital araucana.
Las intimidaciones y amenazas contra la familia a través de llamadas telefónicas hizo que un primo de Cardozo Yáñez, instauraran la denuncia ante el GAULA en la ciudad de Bogotá, de donde se desprendió toda una investigación que permitió conocer los movimientos y las actuaciones de esta persona, precisó el coronel Bravo Cárdenas.
“Esta persona practicaba un auto secuestro, una vez logró que sus familiares amedrantados, extorsionados y depositaran grandes sumas de dinero en cuentas de araucanos que ingenuamente prestaron sus cuentas bancarias fue pieza clave para su captura”, precisó el comandante de la policía en Arauca.
Argumentó el oficial que Cardozo Yáñez, quien había laborados en empresas contratista en Arauca, era quien llamaba a los mismos familiares haciéndose pasar por los secuestradores, argumentando que lo asesinarían sino consignaban el resto del dinero.
Tras los seguimientos y la identificación de los números telefónicos que fueron interceptados por el personal del GAULA se logró establecer que las llamadas se originaban desde la ciudad de Arauca, donde se realizaron los operativos capturando a Uriel Cardozo Yáñez.
El coronel Wilson Bravo Cárdenas, llamó la atención de las personas en Arauca a no prestar los teléfonos y mucho menos las cuentas bancarias, tal como lo hizo Cardozo Yáñez, quien mediante engaños hizo toda esta serie de artimañas para extorsionar a su familia con las cuentas bancarias de los amigos donde esperaba la consignación del dinero producto de la extorsión, tal como lo manifestaron los titulares de las cuentas bancarias, quienes expresaron que les hacía un favor a esta persona, sin conocer que estaban incurriendo en este delito.
El hombre fue puesto a disposición de la autoridad competente quien determinó enviarlo a la cárcel mientras se le profiere una condena.

