Wilson Javier Devia, de UTUNP, calificó de irregular el desplazamiento de la funcionaria y pidió investigar por qué utilizó una camioneta asignada a esquemas de protección y por qué viajaba sin escoltas.
El hurto de un vehículo blindado de la Unidad Nacional de Protección (UNP) asignado a la coordinadora de la entidad en Arauca, María Isabel Ariza Saray, generó un fuerte cuestionamiento por parte del sindicato UTUNP, que pidió investigar las circunstancias en las que se produjo el desplazamiento de la funcionaria.
El pronunciamiento fue realizado por Wilson Javier Devia, integrante de la organización sindical, quien cuestionó que la coordinadora se movilizara sola y sin escoltas por la vía Arauca–Tame, pese a los recientes hechos de hurto e interceptación de vehículos registrados en el departamento.
El caso ocurrió este miércoles 19 de agosto, en el sector de Flor Amarillo, cuando la funcionaria se desplazaba en una camioneta Toyota TXL blindada, de placas JYL-003, asignada a la UNP. Según la versión entregada por Ariza Saray, cuatro hombres armados la interceptaron y manifestaron pertenecer al ELN, obligándola a entregar el automotor.
La funcionaria posteriormente informó que se encontraba en buen estado de salud.
Sindicato cuestiona uso del vehículo y falta de escoltas
Tras conocerse el hecho, Wilson Javier Devia publicó un pronunciamiento en el que cuestionó directamente la actuación de la funcionaria y pidió que se investigue el cumplimiento de los protocolos establecidos por la UNP.
El dirigente sindical sostuvo que resulta preocupante que, en medio de los recientes robos de vehículos en Arauca, la coordinadora utilizara una camioneta Toyota TXL nueva y blindada, que, según afirmó, debe estar destinada a los esquemas de protección, para realizar actividades diferentes.
Devia calificó la situación como un hecho que debe ser investigado y planteó varios interrogantes sobre el desplazamiento.
“No se entiende qué hacía la funcionaria sola en desplazamiento de Arauca a Tame y por qué no utilizó el vehículo administrativo para dicha actividad”, manifestó el dirigente sindical.
Para UTUNP, uno de los principales interrogantes está relacionado con el hecho de que la coordinadora viajara sin escoltas, a pesar de las condiciones de seguridad de la zona y de los antecedentes recientes de robos de vehículos en este corredor vial.
El sindicato también pidió establecer cuál era el propósito del desplazamiento, si la actividad estaba relacionada con sus funciones y si el vehículo blindado estaba siendo utilizado conforme a los protocolos internos de la entidad.
“Hechos que deben ser investigados”
Devia insistió en que el caso no debería limitarse al hurto del vehículo y a la búsqueda de los responsables. A su juicio, también es necesario determinar qué circunstancias permitieron que un vehículo blindado de la UNP terminara siendo utilizado en esas condiciones y por qué la funcionaria se encontraba sola en el desplazamiento.
El pronunciamiento sindical señala que el hurto debe ser objeto de una investigación integral que permita establecer eventuales fallas en los procedimientos de seguridad y uso de los vehículos asignados a la entidad.
Las afirmaciones de Wilson Javier Devia corresponden a cuestionamientos y señalamientos realizados desde la organización sindical, por lo que deberán ser verificados por las autoridades y por la propia UNP. Hasta el momento, no existe una conclusión oficial que establezca responsabilidad de la funcionaria en el hurto.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a poner sobre la mesa las condiciones de seguridad en la vía Arauca–Tame y los protocolos que deben observarse para el desplazamiento de funcionarios y vehículos de la Unidad Nacional de Protección en zonas de alto riesgo.


