El grupo armado afirmó que Julio David Arias Arias fue retenido durante ocho días por presuntas acusaciones de espionaje y sabotaje. El joven fue entregado a una comisión humanitaria integrada por la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconoció, mediante un comunicado atribuido al Frente de Guerra Oriental «Comandante en Jefe Manuel Vásquez Castaño», que mantuvo retenido al joven Julio David Arias Arias, de 19 años, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 19 de julio en el municipio de Saravena.
En el documento, el grupo armado ilegal asegura que el joven fue retenido ese mismo día por supuestos delitos de «sabotaje contra los símbolos de la organización y espionaje», conductas que, según afirma el ELN, son consideradas de máxima gravedad dentro de sus normas internas.
Sin embargo, el comunicado sostiene que, tras un procedimiento realizado por la organización, se estableció que Julio David Arias presenta trastornos mentales diagnosticados por profesionales de la salud, razón por la cual decidieron no imponerle la sanción que, según el grupo, correspondía a dichas acusaciones y optaron por dejarlo en libertad.
El ELN indicó que el joven fue entregado a una comisión humanitaria integrada por la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, lo que permitió su reencuentro con sus familiares durante la tarde del lunes 27 de julio.
En el mismo comunicado, el grupo armado lanzó acusaciones contra la SIJIN, la Policía Nacional y el Ejército Nacional, señalando que estas instituciones estarían utilizando menores de edad, personas con discapacidad y ciudadanos en condición de vulnerabilidad económica para desarrollar labores de inteligencia. Estas afirmaciones corresponden exclusivamente a señalamientos del ELN y, hasta el momento, no han sido corroboradas ni confirmadas por las autoridades competentes.
La desaparición de Julio David Arias había generado una profunda preocupación en Arauca, luego de que el personero municipal de Saravena, José Luis Lasso Fontecha, denunciara públicamente el caso y realizara un llamado humanitario para que se respetaran la vida e integridad del joven, teniendo en cuenta su condición de salud mental.
La aparición con vida del joven pone fin a varios días de incertidumbre para su familia, aunque el caso vuelve a evidenciar la persistencia de las acciones de los grupos armados ilegales y su impacto sobre la población civil en el departamento de Arauca.

