La obra de la doble calzada de Arauca vuelve a quedar en el centro de la polémica. Al millonario contrato adjudicado por la Gobernación de Arauca al Consorcio Vial Arauca, representado legalmente por Andrés Gilberto Pérez Parra, ahora se suman denuncias sobre presuntos incumplimientos en los pagos a proveedores, reparos técnicos en la ejecución de los trabajos y cuestionamientos por las condiciones laborales de quienes participan en el proyecto.
La Voz del Cinaruco conoció una serie de testimonios entregados por personas cercanas y vinculadas a la obra, quienes, por temor a eventuales represalias, solicitaron mantener en reserva su identidad.
Según los denunciantes, el proyecto estaría semiparalizado debido a la decisión de varios proveedores de suspender sus servicios como consecuencia del incumplimiento en los pagos por parte del Consorcio Vial Arauca, encargado de ejecutar el contrato cuyo objeto es el «Mejoramiento y ampliación de la infraestructura vial del municipio de Arauca», por un valor de $76.723.057.276.
Volqueteros, ferreteros y proveedores suspenden servicios
Uno de los casos más críticos corresponde a los propietarios de volquetas que transportan material para la obra. De acuerdo con los testimonios recopilados por este medio, algunos aseguran que les adeudan facturas desde el mes de febrero, con obligaciones que alcanzan hasta 20 millones de pesos por vehículo.
Aunque afirman radicar oportunamente las cuentas de cobro en las oficinas del consorcio, manifiestan que no reciben respuesta sobre las fechas de pago.
«Ya no tenemos cómo sostenernos. No hay dinero para el combustible y mucho menos para llevar el sustento a nuestras familias», relató uno de los conductores consultados.
Situaciones similares, aseguran, enfrentan ferreterías, proveedores de piedra, lubricantes, sardineles e incluso quien suministraba el agua en bolsa para los trabajadores de la obra.
Todos coinciden en señalar que decidieron suspender el suministro de materiales y servicios debido a la falta de pago y porque, según afirman, «nadie responde ni da la cara».
Los denunciantes sostienen que esta situación ha obligado al contratista a cambiar constantemente de proveedores, pues muchas empresas prefieren retirarse antes que asumir el riesgo de perder su dinero o esperar pagos que, según indican, pueden tardar más de cinco meses.
Uno de los afectados aseguró incluso que el mismo contratista le adeuda recursos correspondientes a otra obra ejecutada hace tres años.

Denuncian presuntas inconsistencias en el uso de materiales
Las denuncias también apuntan a la calidad de la ejecución del proyecto. Personas vinculadas a la obra manifestaron a La Voz del Cinaruco que, presuntamente, no se estarían utilizando las cantidades de materiales contempladas en el contrato.
Incluso, algunos sostienen que «no se ha invertido ni el 10 % del material que debería llevar la obra», situación que, de ser cierta, podría comprometer la estabilidad y durabilidad de la infraestructura.
Igualmente, señalaron que parte de los rellenos se estaría realizando con el mismo material extraído durante las excavaciones para la instalación del sistema de alcantarillado.
«Eso lo están rellenando con el mismo lodo que sacaron para meter la tubería y construir las cajas», aseguró uno de los denunciantes.
Señalan problemas en la instalación del alcantarillado
Otro de los reparos tiene relación con la instalación de la tubería del alcantarillado.
Según las versiones conocidas por este medio, algunos tramos habrían sido instalados sin la subbase y la arena necesarias, situación que habría provocado hundimientos por efecto del nivel freático y el constante tránsito de maquinaria pesada.
Los denunciantes aseguran que en algunos sectores la tubería ya se habría desplazado o incluso fracturado, lo que obligaría a abrir nuevamente las excavaciones para corregir las fallas.

Trabajadores cuestionan condiciones laborales
Los trabajadores consultados también manifestaron inconformidad con las condiciones laborales dentro del proyecto. Aseguran que, hasta la fecha de esta publicación, no habían recibido el pago de la prima de servicios correspondiente al primer semestre del año, y que las bonificaciones inicialmente prometidas no fueron canceladas conforme a lo acordado.
Asimismo, indicaron que reciben los pagos sin desprendibles o comprobantes que les permitan conocer los conceptos liquidados, situación que, según afirman, les impide verificar correctamente sus salarios y prestaciones. Los empleados también denunciaron que existe temor a presentar reclamaciones por miedo a perder el empleo.
Agua no apta y transporte en vehículos de carga
Otro de los aspectos denunciados corresponde a las condiciones de bienestar de los trabajadores.
Según manifestaron, tras la suspensión del suministro de agua en bolsa por falta de pago al proveedor, actualmente estarían consumiendo agua directamente de la llave, situación que, afirman, ha generado enfermedades gastrointestinales entre algunos empleados.
Igualmente denunciaron que el personal estaría siendo transportado en camiones tipo «turbo», práctica que, aseguran, representa un riesgo para la seguridad de los trabajadores y podría contravenir las normas de tránsito.
También hablan de presunto acoso laboral y sexual
Finalmente, los trabajadores hicieron referencia a presuntos casos de acoso laboral y sexual ocurridos durante la ejecución de la obra.
De acuerdo con sus versiones, un ingeniero habría mantenido comportamientos inadecuados con algunos empleados y, presuntamente, habría acosado sexualmente a varias mujeres vinculadas al proyecto, por tal razón fue movido a otra obra del mismo contratista.
Asimismo, formularon señalamientos contra algunos líderes comunales, quienes —según las denuncias conocidas por este medio— recomendarían mujeres para trabajar en la obra a cambio de presuntos favores sexuales.
Hasta el momento, el Consorcio Vial Arauca no se ha pronunciado públicamente frente a estas denuncias realizadas por las distintas fuentes consultadas.

