La temporada de lluvias mantiene al departamento de Arauca en una de las emergencias invernales más complejas de los últimos años. Inundaciones, vías destruidas, viviendas anegadas, cultivos perdidos y comunidades aisladas hacen parte del panorama que hoy enfrentan cientos de familias en municipios como Puerto Rondón, Tame, Arauca y Arauquita.
Mientras los niveles de los ríos continúan aumentando, las autoridades intentan responder a una crisis que se extiende por gran parte del territorio departamental y que amenaza con agravarse si persisten las precipitaciones.
Puerto Rondón: un municipio bajo el agua
La situación más crítica se vive actualmente en Puerto Rondón, donde gran parte de la zona urbana y rural permanece inundada tras el desbordamiento de los ríos de la región.
Calles convertidas en canales, viviendas anegadas, instituciones educativas cerradas y familias evacuadas reflejan la magnitud de una emergencia que ha dejado prácticamente a todo el municipio damnificado.
“Todo Puerto Rondón está bajo el agua”, denuncian líderes comunitarios, quienes aseguran que se trata de una tragedia que se repite año tras año sin que existan soluciones definitivas.
Las comunidades exigen ayuda humanitaria urgente y obras estructurales que permitan mitigar una problemática histórica que cada invierno golpea a la población.

Tame reporta afectaciones en 36 veredas
La emergencia también se extiende por amplias zonas rurales del municipio de Tame, donde las autoridades reportan afectaciones en al menos 36 veredas.
Las inundaciones han impactado viviendas, cultivos, vías terciarias y sistemas productivos, afectando directamente a numerosas familias campesinas.
La Administración Municipal adelanta el levantamiento del censo de daños y damnificados, información que será fundamental para gestionar ayudas ante entidades departamentales y nacionales.
Vereda Todos los Santos enfrenta una situación crítica
En el municipio de Arauca, los habitantes de la vereda Todos los Santos alertaron sobre el avance de las inundaciones que mantienen extensas áreas bajo el agua.
Las crecientes han cubierto viviendas, cultivos y caminos rurales, dificultando la movilidad y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de las familias.
Los pobladores aseguran que muchas personas han perdido sus cosechas y requieren atención urgente por parte de las autoridades y organismos de socorro.
“Hay familias que lo han perdido todo”, señalaron líderes comunitarios al solicitar asistencia humanitaria inmediata.

Arauquita busca soluciones para frenar futuras emergencias
Frente a la magnitud de las afectaciones, el gobernador de Arauca, Renson Martínez Prada, y el alcalde de Arauquita, Luis Panqueva Torres, realizaron una inspección en los sectores más afectados por las crecientes.
Durante el recorrido fueron presentados varios proyectos que buscan reducir el riesgo de nuevas inundaciones, entre ellos obras de protección sobre la margen del río en Peralonso, intervenciones en el casco urbano, mejoramiento de la infraestructura vial en Pasomalo y soluciones para la vía Arauquita-Panamá, gravemente afectada por el desbordamiento del río Caranal.
Las autoridades coincidieron en que la emergencia actual obliga a acelerar la formulación y gestión de proyectos que permitan proteger a las comunidades más vulnerables.
Crece la preocupación en todo el departamento
Mientras organismos de gestión del riesgo mantienen el monitoreo permanente de los niveles de los ríos y caños, las comunidades temen que las lluvias continúen generando nuevas emergencias.
La situación ha llevado a líderes sociales, alcaldías y organismos de socorro a solicitar mayor apoyo del Gobierno Nacional y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el fin de atender a las familias damnificadas y avanzar en soluciones definitivas.
Por ahora, Arauca sigue enfrentando una emergencia que deja pérdidas económicas, afectaciones sociales y cientos de familias a la espera de ayuda, mientras el invierno continúa golpeando con fuerza al departamento.

