La Cancillería ratificó su rechazo contra las recientes acciones en territorio venezolano a lo que denominaron como “acciones armadas contra la integridad territorial y autonomía política de la República Bolivariana de Venezuela”.
Al mismo tiempo, ofreció a Colombia como mediador para ayudar a darle una salida diplomática a la actual crisis del vecino país, y con el propósito de evitar una escalada de consecuencias imprevisibles tanto para Venezuela, como para Colombia y toda la región de América latina y el Caribe.
El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que tienen los canales diplomáticos activos, y reiteró el llamado a las Naciones Unidas, para que sesionen de manera urgente en atención a la gravedad de los hechos y ante los riesgos que puede representar la situación en territorio venezolano.

