Con calle de honor y en medio de un emotivo aplauso fue recibido ayer en el Comando Departamental de Policía el niño José Inocencio Mendoza Suárez, víctima inocente de una mina antipersonal instalada por la insurgencia en la vereda San Antonio Río Tame.
El menor quien vivió momentos gravísimos en su estado de salud por la deficiente atención en el centro asistencial al que fue trasladado en la ciudad de Cúcuta perdió sus extremidades inferiores, quedando conminado a una silla de ruedas por ahora, mientras una entidad o un programa humanitario le consigue las prótesis.
La visita de la tierna víctima de la guerra que se inventó la insurgencia y de la que los niños todavía no han sido separados, se hizo por invitación del coronel William Javier Guevara Meyer, quien en medio de patrulleros, intendentes, subintendentes y oficiales de la institución policial le hizo entrega de un cheque por cuantía de ocho millones 240 mil pesos, recaudados en una campaña poco después de conocerse del accidente.
La señora Ana Rosa Suárez, madre de José Inocencio, agradeció a la institución policial por el gesto generoso, pero expresó su preocupación por su seguridad ante posibles amenazas de los guerrilleros que instalaron las minas cerca de su residencia rural y porque no podrá volver a su vereda San Antonio Río Tame, sino a la cabecera municipal de Tame donde no tiene donde instalarse.
El coronel Guevara Meyer dijo que no dejará sola a esta familia y anunció que gestionará ante el alcalde de Tame, José Alí Domínguez la consecución de un hogar de paso para José Inocencio y Ana Rosa.

