Luego de una odisea de 96 horas, el cuerpo de José Demetrio Delgado, un rondoneño de 24 años de edad, por fin llegó a descansar en paz a la tierra que lo vio nacer.
Esta madrugada a las dos horas Luisa, una de sus diez hermanos, a bordo de un carro fúnebre llegó con el cuerpo de “Meta” como se le conocía a José Demetrio para su velación en el día de hoy y honras fúnebres.
La víctima, quien se movilizaba el viernes avanzada la noche a bordo de una motocicleta, colisionó con un semoviente, sufriendo múltiples fracturas que obligaron su urgente traslado al Hospital San Vicente.
El traslado ala «ciudad bonita», pudo ser a través del «Avión Ambulancia», pero no se pudo porque el vuelo costaba 17 millones de pesos y al parecer la joven víctima carecía de todo tipo de seguridad social.
En el centro asistencial de la capital araucana, por carencia de neurólogo, se recomendó su remisión a Bucaramanga, pero las lesiones eran tan graves que José Demetrio no aguantó y falleció llegando a la capital santandereana.
Una vez legalizada el acta de defunción, Luisa emprendió el tortuoso regreso a Puerto Rondón, con el infortunio de tropezar con un derrumbe en la vía a Pamplona, que la obligó a regresarse a Bucaramanga, para dirigirse a Bogotá y de allí a Tame y Puerto Rondón.
La odisea culminó esta madrugada pasadas las dos horas, pero ahora viene la parte más dura, la de darle sepultura a José Demetrio.
El médico Hernando Ballesteros, director del Hospital al lamentar la suerte de José Demetrio y el drama de su familia, precisó que justamente el día que el neurólogo terminó sus tres meses de servicio en Arauca, se presentó el accidente del joven rondoneño.

