Un incidente que generó preocupación al interior del cabildo municipal, se registró ayer poco antes del inicio de la plenaria, que obligó la intervención de la Policía Nacional a través de uniformados y efectivos de la Sijín.
Todo comenzó por la negativa del concejal Fabio Camilo Pérez de hacer entrega oportuna de su oficina luego de quedar quedar destituido como cabildante; se conoció que el presidente utilizando mecanismos coercitivos accedió a la oficina 106 de la Corporación con el fin de liberarla a favor de otro concejal que la necesite.
Esta situación exasperó los ánimos del concejal César Latorre, quien tuvo una reacción áspera que ocasionó alarma en la gente que se hallaba a esa hora en el lugar. Larorre dijo a Noticias Caracol que lo que lo sacó de casillas fue la violación de derechos de los concejales de las minorías y con su actitud lo que quiso fue hacer respetar a su gente.
La confusión generada dejó como resultado una investigación penal, porque el concejal Zapardiel denunció la pérdida de la oficina objeto de la toma, de documentos y de dinero en efectivo.
La situación por fortuna, bajó de temperatura y todo volvió a la normalidad, dejando, empero en el ambiente una sensación de profunda división entre mayorías y minorías en el cabildo capitalino.
El concejal Oscar Franco, quien por ocupaciones en la organización del espacio de Asenco en la Plaza de Ferias, no estuvo en la edificación del Concejo ayer a la hora del escándalo, presentó disculpas a la comunidad araucana e invitó a sus colegas del cabildo a observar una compostura que no dé pie a cuestionamientos de la sociedad araucana.

