De incógnito estuvo ayer en la ciudad de Arauca el Ministro de la Defensa Nacional, Juan Carlos Pinzón Bueno, quien se trasladó hasta el centro poblado de Puerto Jordán, en jurisdicción del municipio de Tame, punto de operaciones de la Fuerza de Tarea Quirón, donde se reunión con los altos mandos militares y de policía de la región.
La prensa encargada del Ejército Nacional en el área de operaciones en esta ´parte del departamento de Arauca dijo de la presencia del alto funcionario del gobierno nacional, que hizo un reconocimiento al trabajo adelantado por la tropas del Ejército Nacional, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía, en el departamento de Arauca.
El ministro Pinzón Bueno habló de los golpes propinados a la guerrilla, en años anteriores, a la vez que hizo un llamado a los integrantes de las Farc y Eln a desmovilizarse, expresó un saludo a la población civil, mencionó el trabajo de acción integral y de consolidación territorial, como también de la prevención del reclutamiento ilícito de menores de edad al conflicto armado por las dos organizaciones terroristas que delinquen en esta región del país
Durante su visita en compañía del mando militar y de policía, el alto funcionario, analizó aspectos de seguridad y adoptó medidas para contrarrestar el accionar violento de los actores armados de las Farc y el Eln.
Sectores productivos, agremiaciones y la misma población civil, catalogaron esta actitud del funcionario de defensa nacional como arrogante y negativa, porque la idea era que el ministro conociera de primera mano la realidad de lo que está ocurriendo en la región, y no contado a través de los efectivos de la fuerza pública.
No se entiende como se reconoce una posición del comandante de la Brigada 18, coronel Eduardo Quiroz Chaparro, quien hasta el momento no ha hecho un pronunciamiento de la racha de atentados a la infraestructura eléctrica en el campo Caño Limón, las voladuras al oleoducto, el secuestro de trabajadores petroleras en vías del departamento, la quema de vehículos en los ejes viales y hasta el robo de los mismos vehículos contratados por compañías al servicio petrolero y la obstrucción de la libre movilidad de todos los araucanos.
No se entiende como se reconoce una realidad que ha estado oculta, son más los resultados negativos que ha tenido el ejército nacional en la región, que las operaciones exitosas que ningún medio de comunicación conoce.
A la fecha, la única fuerza que da cuenta de lo que está pasando es la policía nacional, en cabeza de su comandante, coronel Wilson Bravo Cárdenas y las autoridades civiles, alcaldes y gobernador, quienes se atreven a contar lo que está ocurriendo en la zona rural, competencia del Ejército Nacional.

