Siete personas capturadas en las que figura una menor de edad aprehendida, dejó intervención realizada por las autoridades al sector del barrio de invasión en la Cancha Los Güires, en inmediaciones del barrio Cabañas del Río de la capital araucana.
Información conocida por el periodismo de Noticias Caracol de La Voz del Cinaruco, indica que entre los capturados figura alias “Rubén”, de quien las autoridades sindican como presunto responsable de liderar una banda dedicada a la venta y comercialización de sustancias psicoactivas.
La intervención se dio desde las 10:30 de la mañana de ayer jueves, finalizando hacia las 3:00 de la tarde aproximadamente, donde se adelantó la operación de registro y control a varias residencias, evidenciado e identificando la venta de los alucinógenos en este sector de invasión de la capital araucana, que se ha convertido en un lugar casi vedado para la presencia de la fuerza pública.
Se dijo que de dicha intervención participó personal de la Policía Nacional, a través de su especialización de la Seccional de Investigación Criminal – Sijín, el Cuerpo Técnico de Investigación Criminal – CTI, de la Fiscalía General de la Nación y el Puesto Fluvial Avanzado de la Armada Nacional.
“Con la intervención de este barrio de invasión, se logró desarticular una banda delincuencial dedicada a la venta, consumo de sustancias alucinógenas, porte ilegal de armas de fuego y hurtos de elementos a la población civil”, señaló un residente del sector que destacó la actuación de la fuerza pública y quien pidió la reserva de su identidad por cuestiones de seguridad.
Esta es la tercera intervención que realizan las autoridades en este lugar, al denunciar la comunidad lo que viene pasando continuamente en este sector, donde apareció muerta una persona y dos más resultaron heridas por arma de fuego, en una puja por el negocio del microtráfico de alucinógenos. Este tramo residencial se ha convertido en un territorio casi vedado para los miembros de la fuerza pública, porque cada vez que hacen presencia o pasan por allí, son apedreados, incluso varios vehículos de servicio público, particular y de la misma fuerza pública han resultado afectados por la arremetida de las personas que alertan a quienes venden los alucinógenos.

