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Avión ambulancia de Arauca se moviliza por influencia y privilegios

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  • El exdirigente político, Cayo Mario Sepúlveda Escobar sufrió dos infartos y fue trasladado en un avión ambulancia a la ciudad de Bogotá

  • Avión ambulancia en Arauca opera por influencias y privilegios. Los menos favorecidos llevan la peor parte, denuncia la comunidad



Lo ocurrido la mañana del viernes con el ciudadano y exdiputado del departamento de Arauca, Cayo Mario Sepúlveda Escobar en el municipio de Tame, quien terminó desplomándose en plena vía pública en el desarrollo del desfile de comparsas, en el marco de la celebración de sus fiestas patronales y quien fue llevado a la unidad de urgencias del Hospital San Antonio, donde los médicos determinaron que sufrió dos infartos, puso en evidencia el servicio que presta el millonario avión ambulancia adquirido por la administración departamental.

Cayo Mario Sepúlveda Escobar, quien últimamente le picó el “bicho” del periodismo en “La Cuna de la Libertad”, corrió con suerte. Los periodistas y Presidente de la agremiación, tocaron rápidamente puertas, aunque en un comienzo ninguno de los funcionarios públicos contestaba los teléfonos, ni daban respuestas para solicitar el famoso avión, el que solo de mueve por orden del gobernador, Ricardo Alvarado Bestene y el mismo director de la Unidad Administrativa Especial de Salud de Arauca, Leonardo Forero.

Al conocer la noticia de lo ocurrido con el  comunicador que a capa y espada defiende al gobierno de “Humanizando el Desarrollo”, rápidamente la Secretaria de Gobierno, Mercedes Rincón Espinel, el Director de la Unidad de Salud, Leonado Forero y el mismo Gobernador, autorizaron el traslado del exdirigente político, quien por fortuna, contó con cupo para remitirlo a un hospital de la ciudad de Bogotá, a fin de que recibiera atencion necesaria por la afección cardiaca padecida.

Lo paradójico de la situación, es que un joven identificado como Guadalupe Urquijo García, quien resultara herido el pasado miércoles en las horas de la noche en el centro poblado de Puerto Jordán y quien fuera trasladado al Hospital San Vicente de la ciudad de Arauca, no había contado con la misma suerte, situación que generó críticas al gobierno departamental y los funcionarios de salud, las que fueron expresado en las redes sociales y por los mismos familiares del paciente. 

Con las críticas y señalamientos dados por esta actuación, hacia los funcionarios del gobierno seccional, posterior a ello llegaron comunicaciones aduciendo que se estaban movilizando para hacer la respectiva remisión  del joven, luego de permanecer por tres días en el Hospital San Vicente.

Del paciente Urquijo García, se dijo que era necesario estabilizarlo y conseguir el cupo en la unidad médica requerida, una situación que no obtuvo solución en un comienzo, dada la gravedad de la herida por arma de fuego en su rostro que lo mantiene entre la vida y la muerte.

Cayo Mario Sepúlveda Escobar, con dos afecciones cardiacas, recibió la atencion elemental en el servicio de urgencias del Hospital San Antonio, el propio hospital que defiende para que tenga una red prestadora de salud acorde como se lo merecen los tameños, pero no ha sido posible. Se hizo necesario remitirlo al Hospital del Sarare, en el municipio de Saravena, donde lograron estabilizarlo para trasladarlo al Hospital Juan Nicolás Corpas en la ciudad de Bogotá.

Ningún araucano debería hacer un recorrido por hospitales del país, en un paseo de la muerte donde muchos han fallecido. El Departamento de Arauca se merece hospitales dignos, con sus servicios y tecnología acordes a los del centro del país, pero nada de eso ha sido posible, a pesar de los muchos recursos que ha tenido esta región, sin embargo la corrupción administrativa nos ha limitado el derecho a la salud y dejó a los araucanos en grave riesgo por no tener un centro hospitalario de calidad.  

El decir del común de la gente es que el avión ambulancia se mueve rápidamente para atender unos intereses de particulares y no de quien verdaderamente lo merece, que fue el propósito por el que fue concebido: el de salvar vidas. Para los más acomodados rápidamente, y a paso de tortuga para los estratos menos favorecidos.

  


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