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Falta de vocaciones y olvido del gobierno hacen que comunidad religiosa salga de Arauca

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  • Desde el mes de febrero se dará la salida formalmente de Arauca de las hermanas Hijas de María Inmaculada y Corredentora de origen peruano que durante 24 años prestaron sus servicios a esta región del oriente colombiano



Por falta de vocaciones, el no contar con el apoyo de las administraciones en el departamento de Arauca y no por decisión del obispo de Arauca, monseñor Jaime Muñoz Pedroza, se van de Arauca las hermanas Has dije María Inmaculada y Corredentora de origen peruano que durante 24 años prestaron sus servicios a esta región del oriente colombiano.

Lo confirmó el padre, Deisson Ramiro Mariño Gómez, Director de Pastoral Social y Cáritas Arauca, quien precisó que su llegada al departamento de Arauca se dio por iniciativa de monseñor Rafael Arcadio Bernal Supelano, hace 24 años, quien era muy cercado al fundador de esta comunidad un compañero de estudio, el padre Bernabé.

Las Hermanas Hijas de María Inmaculada y Corredentora, salen de Arauca luego de 24 años, tras crear la institución Emaús como un centro de acogida y protección a niñas en alto riesgo social, teniendo en cuenta que el departamento el tejido social y familiar está resquebrajado, el conflicto armado ha dejado a muchos sin familia y son muchos los riesgos que se corren alrededor de las menores que venían siendo atendidas por estas religiosas.

Precisó el padre Mariño Gómez, que a la fecha las hermanas ven la necesidad ahora de irse de Arauca, por lo que la diócesis de Arauca se ve abocado a cerrar el internado.

Frente a esta decisión, el presbítero argumentó que la vida religiosa está afrontando una dura crisis, no hay vocaciones y no es la primera casa religiosa que se cierra en Arauca, también lo hicieron las Hermanas Salesianas, que atendían el Centro Catequístico Diocesano, como las Misioneras de María Mediadora que trabajaron durante varios años en el Colegio Santa Teresita y General Santander, cerraron sus casas y se fueron por estos mismos motivos, la falta de vocaciones y apoyo estatal.

Según el padre Deisson Mariño, la recomendación del obispo de Arauca, monseñor Jaime Muñoz Pedroza ha sido el de pedirle a Dios que mujeres de Arauca de Arauca puedan responder a la vida religiosa y de alguna manera ir reemplazando a estas religiosas que ya están mayores y les queda difícil responder a las obras que tiene.

Pero el religioso fue más allá. Precisó que la responsabilidad de la protección de las menores de edad  ante los riesgos del conflicto no es responsabilidad de la iglesia, sino que ésta realiza acciones complementarias, pero que el garante de todos estos derechos es el Estado, por lo que lamentablemente la iglesia y la comunidad religiosa no tiene los recursos para mantener el internado con 60 niñas que piden comida, techo, servicios y educación.

Reveló el religioso, que nunca hubo un convenio entre el Estado en lo local, la gobernación y las alcaldías, como la iglesia para sostener esta obra del internado, destacó el padre Deisson Mariño Gómez, que hubo unas acciones buenas, como dotaciones y donaciones, agradeciendo a esas personas e instituciones que tuvieron este gesto de solidaridad, las que respondían más a la caridad de los mandatarios y no a una política pública de protección para estas niñas que están en alto riesgo social.

Por lo que ahora se quedan sin recursos, sin las hermanas y entonces estas menores tendrán que regresar a sus casas y así aumentarán los riesgos para esta población en un departamento tan sacudido por la violencia y el conflicto armado, por lo que esta debe ser una prioridad del gobierno local. “Pareciera que en Arauca, pues invertir en cemento y al ladrillo da como más resultado que invertir en las personas”; precisó el padre Mariño Gómez.

Las hermanas que salieron para finales de diciembre, regresarán en el mes de febrero para la entrega formal de las instalaciones del internado de Emaús, pero existiría la posibilidad de que si la comunidad se robustece podrían volver a Arauca en los próximos dos años.

 


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